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Wednesday, February 27, 2008

Las FARC liberan a cuatro ex congresistas


Mauricio San Miguel


Jorge Eduardo Gechem, Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Gloria Polanco, ex congresistas colombianos, detenidos más de seis años, fueron entregados ( en una zona el departamento de Guaviare, suspendida toda clase de operaciones militares, en el sureste de Colombia ) por las FARC a una misión organizada por el Presidente Hugo Chávez, quien a su vez los puso en manos del Comité Internacional de la Cruz Roja, tal como informaron Bárbara Hintermann, responsable de esa institución y el Ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos.
La guerrilla, por su parte, anunció simultáneamente que ésta sería la "última entrega unilateral de rehenes" y que en adelante para profundizar el proceso de intercambio mutuo de prisioneros de guerra el Ejército Colombiano tendrá que despejar los municipios de Florida y Pradera, en el departamento del Valle del Cauca, puesto que en circunstancias como las que actualmente impone Uribe "de rescatar a sangre y fuego a los prisioneros de guerra en medio de un gigantesco operativo bélico", cualquier desenlace fatal sería de total responsabilidad del Gobierno", tal como han manifetado casi todos los familiares de los liberados y detenidos.
En un comunicado, el Secretariado del Estado Mayor Central de la guerrilla destaca su "voluntad" de llegar a un proceso humanitario total, tal como han "rubricado en la liberación unilateral" de los 304 militares y policías capturados en combate, y en la de Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, de los cuatro ex congresistas y de los policías del Putumayo, entre otros, refiriéndose a todos los rehenes efectivamente entregados hasta el momento.
Se denunció el ardid gubernamental de excarcelar pseudo-guerrilleros que no son sino conocidos agentes de la Inteligencia, para sorprender a la opinión pública internacional y nacional".
Por último, las FARC agradecen a Chávez "por sus desvelos a favor del canje de prisioneros de guerra y por la paz en Colombia. Su gestión y la de la senadora Piedad Córdoba debe ser reconocida por los prisioneros, sus familiares y por todos. Su valerosa posición de considerar a las FARC como fuerza beligerante está en el camino correcto porque dinamiza la búsqueda de una solución política al largo conflicto social y armado que vive Colombia", consideran.
"A esa inmensa mayoría que marchó, no contra las FARC, sino por el intercambio humanitario y la paz, nuestro reconocimiento y exhortación a proseguir sus esfuerzos por esa justa causa", concluye el comunicado.
El mismo comunicado garantiza que el despeje militar de los municipios de Florida y Pradera, facilitaría el intercambio humanitario de un grupo donde hay 40 políticos, militares y empresarios, entre ellos tres estadounidenses. Entre los políticos destaca la ex candidata presidencial franco-colombiana Ingrid Betancourt, el ex miembro de la Cámara de Representantes Óscar Tulio Lizcano, el ex gobernador del departamento del Meta Alan Jara Urzola, el ex diputado del Valle Sigifredo López. Entre los extranjeros figuran Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell, que fueron secuestrados cuando fue derribado el avión en que viajaban.
El resto, un total de 33, son militares colombianos, 26 de los cuales llevan ya diez u once años en la selva en poder de las FARC. El más conocido es Pablo Emilio Moncayo Cabrera, cuyo padre, el profesor Gustavo Moncayo, ha protagonizado en los últimos meses caminatas de cientos de kilómetros con las manos encadenadas para exigir la liberación de todos los secuestrados y el fin del conflicto en Colombia.

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Monday, January 28, 2008

Colonialistas, Crisis y Conflictos en el Cono Sur

Por Facundo Bazán

En el fondo de los conflictos regionales en la parte norte del cono sur están las posturas antagónicas que Venezuela y Colombia sostienen frente a la actividad de las FARC, que USA explota para obstruir cualquier proceso de integración regional, como usa ahora el diferendo entre Perú y Chile, Bolivia y Ecuador. USA provoca, por ejemplo, entre Venezuela y Colombia, discordias con acciones como la perpetrada por militares cazarecompensas en la captura del dirigente FARC, Rodrigo Granda, dentro de territorio venezolano. Y aunque Chávez es consiciente del propósito norteamericano y no se cansa de cuestionar la estrategia norteamericana en la región, termina haciendo precisamente lo que USA espera cuando denosta a Bush, en los términos en que lo hace, o cuando intercambia frases con Uribe, retira a su embajador y amenaza suspender relaciones.

La madre del cordero está, sin embargo, en que tanto Venezuela como otros países conceden a las FARC el carácter de fuerzas insurgentes, mientras Colombia y Estados Unidos los caracterizan como terroristas, acusando a Venezuela de permitirles usar su territorio como base de operaciones. Por eso, en el Cono Sur hay cada vez más un mayor convencimiento acerca de que la precondición para una integración regional viable, productiva y consistente, pasa por que Colombia sea capaz de resolver políticamente su conflicto interno sin ingerencias ajenas a la región. Sin embargo, cuando se constata esa imposibilidad, la ausencia de acuerdos regionales deja esas cuestiones mal libradas a la presión, el chantaje y la intervención grosera de los Estados Unidos en la región.

En ese mismo sentido, el usar escenarios como Santiago de Chile para auspiciar la Cumbre Iberoamericana del año pasado en pos de “Cohesión Social" sólo ha servido para mal disimular muy fugazmente la cruel desigualdad provocada en la región por las políticas neoliberales y neocoloniales salvajamente implementadas en los años 90, y que ahora pretenden ser “humanizadas” desde los organismos financieros internacionales, las corporaciones petroleras y auríferas, las grandes cadenas comerciales y los vendedores de armas, agua y alimentos.

No obstante, toda esa cháchara de planes y declaraciones no ha podido sino venirse abajo en cuanto Perú ha puesto en manos de la Corte de la Haya el tema marítimo que el país sureño se había negado a tratar bilateralmente. Chile ha desatado, en consecuencia, una escalada armamentista mientras estimula a Ecuador y Bolivia a jugar la partida como sus peones. La cancillería peruana cierra filas con Colombia y Brasil para alcanzar un contrapeso. Pero ganan las empresas que amasan millones sembrando discordias y proveyendo de armas a los que disyuntan a ambos lados de las fronteras. Ese mismo es el cuadro provocado entre Venezuela y Colombia. El último recibe a la tristemente célebre Condoleesa Rice, y el primero responde proponiendo una fuerza militar regional preventiva, arrastrando tras de sí al continente y a Cuba, en su peor momento político.

Por eso no es de extrañar que queden en el piso, como mercancías que no se venden, la reclamación soberana de Argentina respecto de las Islas Malvinas y el rechazo al bloqueo contra Cuba, mientras USA presiona para que las FARC sean declaradas terroristas si se niegan a un plan de liberación de rehenes, al que Chávez se ha prestado complacientemente con éxito, pero que le ha valido más de un incidente bochornoso con Uribe, y que le ha replegado a posiciones más duras, como la de reclamar abiertamente el estatus de fuerza beligerante para las FARC, en trance de perder a Marulanda.

Es evidente que Estados Unidos ha usado, usa y usará todas las forma de guerra como si se trataran de actos políticos legítimos. Su autoproclamado mesianismo histórico internacional les constituye en colonialistas capaces de dar continuidad a su territorio más allá de sus fronteras, a todo costo. Pero estas prácticas predatorias tal vez estén llegando a su fin, ahora que ante la deblacle financiera, comercial e industrial, sus otrora aliados se plantean reemplazarles para huir de una crisis de impredecibles proporciones, que sólo conocemos a cuentagotas, pero a la que están siendo arrastrados todos.
Es cuestión de tiempo para que los Estados Unidos sean desplazados, aunque el Banco de la Reserva Federal queme miles de millones de dólares devaluados para estimular la capacidad de consumo de su inmensa clase media, y Arabia Saudita pretenda salvarles inundando de petróleo el mercado internacional para abaratar el barril en sospechosa sincronía simultánea con el manejo que la administración Bush hace de la crisis financiera que conmueve al mundo.
Empero, petróleo barato, dinero regalado, y tributos más bajos no podrán, sin embargo, capear una crisis que viene de más largo, de más adentro y de más abajo, y que nos pone a todos en la pendiente de un crash internacional o una posible guerra mundial, y una posible situación revolucionaria mundial. Recordar, sin embargo, que el perro rabioso es más fiero cuanto más cercano está su final nos servirá para actuar en la línea de la tendencia general de las fuerzas progresivas que empezarán a destacarse por todas partes sobre el fondo sombrío de un mundo viejo insostenible.

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